VIVIR CON DIOS EN PLENA JUVENTUD

Ha sido muy enriquecedor elhaber tenido la oportunidad de conocer y trabajar con cientos de jóvenes estudiantes, y personas que viven en la ciudad de Quito, des­de los más inquietos, hasta los más despistados, y loque me ha llamado la atención es ver como a pesar de que provienen de diferentes hogares, la mayoría, en el fondo de su corazón, cuando los he mirado muy de cerca han expresado tener mucha inseguridad, miedos, temores, enfermedades y dependencias, con el sufrimiento presente en sus vidas. Existen…